Me pides una razón
en el largo pasillo de mi soledad
me pides una verdad
en esta absurda realidad
me pides una palabra
en medio del silencio
de los gritos más sencibles
aquellos que jamás se escuchan
pero que retumban en mis oidos
esos que te hacen abrir la boca
sin que tu lo desees,
cuando tus ojos se cierran y
el alma se queda...
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