Trato de escribir las palabras necesarias,
solo las justas, las que se requieren en estos casos.
Para no sonar pretenciosa, para no caer en la rutina,
para no traicionarme, y mostrar más de lo permitido.
Y entre tanto, ya he murmurado mis secretos hacia tus oídos,
he revelado mis senos a tus ojos, he sellado mis labios para no gritarte mis deseos,
pero aun estas muy lejos, aun permaneces distante a mi,
sin embargo aveces vuelves cauteloso cuando lo merezco;
vienes y te apoderas de mis entrañas.
Vienes y necesito tu sonrisa, tu sonrisa que ahora parece inevitable no mirar…